No se puede caer más bajo que el suelo.

Muchas veces nos abrumamos ante la vida, creemos no tener salida ni solución. Tocamos suelo y seguimos creyendo que se puede caer más bajo,nos quedamos estáticos, reclamando a la vida su forma de ser. Nos cuesta notar que rodeando a todo lo malo o a las complicaciones que se nos presentan siempre hay algo de luz intentando encontrarnos.

Si todo sale mal entonces hay que buscar aquella persona en tu vida que salió bien, siempre nos enfocamos en lo malo y se nos olvida el privilegio de tener a alguien para quien seamos importante, tener a alguien en quien hemos dejado una marca. Familia, amigos, pareja quien sea, cada vez que algo nos deja en el suelo no hay que olvidarse de mirar de reojo porque quizás hay más de una mano extendida cerca de nosotros para ayudarnos a ponernos de pie nuevamente.

Y si no hay nadie, con mayor motivo debes intentar levantar la cabeza y recordar tus logros, así como lograste aprender a caminar para llegar hasta donde estás hoy, así mismo debes aprender a levantarte para poder seguir logrando tus sueños. La satisfacción de poder levantarte por ti mismo es impagable.

¡Que la vida nos les gane ! Parte de vivir es estar en un constante aprendizaje, si no ¿para qué vivimos? No dejen que nada los aplaste, por más que los presionen hacia el suelo, nada va a lograr que pasen más abajo que eso, después de tocar fondo, solo queda salir a flote nuevamente.

A veces toca perder . . .

Cuando chica me arreglaban los juegos para que ganara y me enseñaron que los mejores era los que se sacaban las notas más altas, que en nada servía ser el segundo, siempre tenía que ser el primero. No es de sorprenderse que hago deporte desde los 4-5 años. No culpo a mis padres, porque sé que me criaron de esa forma sólo porque querían que pudiese ser lo suficientemente fuerte, para una sociedad cada vez más competitiva.

Pero la vida es un juego en el que ganas y pierdes una y otra vez. Y cuando uno es un mal perdedor, la derrota se siente diez veces más fuerte, porque en nuestras cabezas no se asimila la idea de no poder ir primero, de que no haya salido todo perfecto, porque eso fue lo que le grabaron a nuestro cerebro cuando chico.

Y bueno, siempre llega un punto en el que uno abre los ojos y se da cuenta que esta mal o alguien nos hace notar que no siempre debemos ganar, que al final son las derrotas las que más no enseñan. Además como efecto colateral uno termina siendo una persona con una tolerancia casi nula a la frustración, lo que al final resulta en un ser humano más amargado en este mundo. Yo de a poco he aprendido que cuando algo no resulta no sirve de nada ponerse a llorar o rabear, porque en este juego de ajedrez que es la vida, nadie va a venir a mover tus piezas del tablero para lograr el jaque mate, tal como en el ajedrez esto es un juego individual, nadie te va a ayudar a ganar.

Cada vez que fallamos en algo, lo único importante es saber si realmente lo dimos todo, si fue así, entonces habrá que seguir intentándolo o tomar otro rumbo, tratar de escalar una montaña por la misma ruta por la que te has caído 2,3,4 veces no tiene sentido, hay que saber decidir cuando se tiene que buscar un camino alternativo. Y si las cosas no salieron como esperábamos simplemente porque no nos esforzamos al 100%, entonces hay que asumir ese error e intentarlo de nuevo poniendo todo el corazón. No se puede elegir ser perfecto, pero sí, ser feliz y mejor cada día.

Y así como hay que saber ser buen perdedor, también hay que saber ganar. En aquellos momentos en los que nos toque estar en lo alto del podio, hay que saber también tomar esta victoria con humildad, tenemos que estar contentos por lo logrado, pero sin quedarse pegado en eso. Vivir de victorias pasadas solo nos termina estancando. La idea en esta vida es siempre aspirar a ser un poquito mejor en todas las cosas que nos propongamos.

En mi caso últimamente he sabido ser mejor perdedora que antes, aunque aún hay veces en que vuelve a salir la niña que ganaba siempre en el carioca. Como todo ser humano la vida me sigue enseñando día a día un poquito más, sólo espero que cuando llegue mi día este feliz con el camino que recorrí, que cada moretón dejado por aquellos tropiezos no hayan sido en vano, solo espero que en mi último respiro sea capaz de poder decir Jaque Mate.

¿Qué estudio?

Yo cuando estaba en el colegio no tenía muy claro qué quería hacer con mi vida. No tenía un talento innato en algo o un pasión. Además me iba bien en todo (uy si que aplicada, hasta que llegue a la universidad y me convertí en nadie.), así que no tenía tampoco una preferencia por algún ramo o área. En el colegio yo estaba en electivo científico (biología, química y física), pero me interesaba entrar a Ingeniería, por lo que lo más “común” habría sido que me hubiese ido al electivo matemático, pero no, porque me encantaba biología.

Con los años me di cuenta que el “gusto” que me nació por la ingeniería, fue más por querer tener una profesión que la sociedad ve como de gran prestigio o más difícil y bien pagada.Es decir tomé una decisión por las razones equivocadas. Quise estudiar algo por creerme más inteligente, por querer ganar más plata y porque en todas partes me decían “estudia medicina”,”estudia derecho”,”estudia ingeniería”, como si no existiera nada más en este mundo. El tema es que ahora siento que no estoy al 100% en lo que escogí en parte porque siento que no me llena lo suficiente. No voy a decir que odio mi carrera, pero tampoco la amo, es como  . . . meh.

Bueno luego de ese resumen de mi historia, aquí van mis consejos para que no repitan el mismo error:

1.- Lucha por lo que te apasiona!

Si sabes qué es lo que te apasiona y en lo qué podrías pasar horas “trabajando” sin aburrirte, siéntete tremendamente afortunado, pocas personas logran descubrir cuál es su pasión en la vida. No dejes que nadie trate de cambiar aquello que tu sientes que fue para lo que naciste, no dejes que te terminen convirtiendo en algo que no eres. No hay infelicidad, ni frustración más grande que darse cuenta que pudiste ser feliz y rechazaste esa felicidad por complacer al resto o por cualquier otro motivo.

2.- Conócete a ti mismo!

Este punto creo que es sumamente importante. Uno debiese conocerse mejor que nadie a uno mismo, pero esto no siempre es así, además con el pasar de los años y las distintas experiencias que nos toca vivir, nuestra personalidad también va cambiando. En mi caso recién ahora descubrí que no sirvo para estar haciendo lo mismo por mucho tiempo, la rutina me mata. Me gustan los proyectos de corta duración, para después partir con algo nuevo. Sin embargo escogí una carrera que dura 6 años, los dos primeros 100% rutinarios.

Me encanta la biología, la fotografía, la música y hacer deporte, cuando no puedo dedicarle algo de tiempo a algunos de estos “hobbies” me deprimo. A lo que voy es que me vine a dar cuenta ahora, que debí haber seguido una carrera quizás más corta y en algo que de verdad me apasionara o me interesara estudiar y que me permitiera integrar estas pasiones. Y no una que me quitara tanto tiempo o que me deja tan cansada que simplemente hay momentos en que TENGO que dejar de lado estos hobbies. Y claro la carrera me agota porque estoy estudiando algo que no me llena lo suficiente y cuando nos obligamos a hacer lo que no nos gusta por un tiempo prolongado, obviamente vamos a terminar cansados, utilizando mal los tiempos por tratar de evitar estudiar, etc.

Descubre cuáles son tus áreas de interés, piensa y analiza objetivamente qué es lo que te gusta, lo que quieres hacer, qué cosas se te hacen más fáciles y además te gustan. ¿Te gustaría estar todos los día en una oficina o prefieres trabajar en terreno?¿Podrías trabajar lejos de tu familia o no?¿Eres creativo, te gusta resolver problemas, sientes pasión por las ciencias. . . ? Y un largo etc., yo la verdad no creía mucho en estos test vocacionales pero creo que de vez en cuando es bueno hacer uno a consciencia respondiendo con la mano en el corazón y quizás termines descubriendo algo nuevo de ti mismo que antes habías obviado.

3.- Infórmate !

Antes de decidir averigua bien cuál va a ser tu campo ocupacional, ojalá hablar con alguien que trabaje en ello. Revisa las mallas de las carreras y ve si realmente te llama la atención. No decidas qué hacer con tu futuro sin antes informarte bien qué es exactamente lo que estarás estudiando en los siguientes años y qué harás durante el resto de tu vida. Trata de conocer gente de distintas áreas e interesas y pregúntales qué es lo que hacen, cómo es el ambiente laboral y cómo fue su paso por la Universidad.

Infórmate también respecto a la casa de estudio a la que quieres ingresar ¿Está acreditada?¿Cómo es el ambiente?¿Qué puntajes me piden para ingresar?¿Cuál es su misión?¿Valor de los aranceles? . . .

En fin no escojan cualquier cosa porque sí, a veces sale mejor tomarse un año para pensar y descubrir bien que hacer, a terminar arrepintiéndose de haber ingresado a una institución que no cumplió con sus expectativas.

Y la página clásica para informarse respecto de las distintas universidades: http://www.demre.cl/

 

4.-La plata es importante, pero no más que tu felicidad. 

Entrar a estudiar algo solo por el dinero, creo que es el peor de los enfoques. Vas a terminar siendo un infeliz porque sí. Las cosas materiales si bien pueden dar una especie de felicidad, esta es solo momentánea. Al final lo que nos hace realmente felices es darnos cuenta que tenemos a nuestro lado a las personas que amamos o que hacemos lo que nos gusta y llena nuestras vidas. Qué mejor que llegar en la noche, apoyar la cabeza en la almohada y sonreír porque el día de trabajo estuvo increíble. Obviamente de felicidad y amor no se vive, sí o sí tenemos que trabajar para poder sustentarnos, pero eso no significa que uno NECESITE ganar millones para ser feliz, a veces con menos se vive más feliz =) .

Hoy me doy cuenta que no quiero ganar millones, que no lo necesito para ser feliz. Ahora me doy cuenta que lo que me hace feliz es tener a la persona que amo a mi lado,viajar, salir un día a tomar fotos, aprender sobre temas que me interesan, hacer deporte.

Así que eso ! Mi consejo es que si no están seguros, mejor esperen, nadie se va a morir. Incluso pueden ahorrarle a sus papás varios pesos si se toman un año “libre” para pensar bien qué quieren hacer, porque estar un año en una universidad para terminar después desertando no sale para nada barato para el bolsillo y yo creo que a ninguno nos gusta darles un gasto extra a nuestro papás. Incluso en ese año pueden trabajar en algo Part-Time y ayudar en algo en su casa, mientras descubren su vocación.

Saludos ! Y recuerden no tomen decisiones por motivos equivocados, nada bueno sale de eso.